¿Te han convocado a las pruebas físicas para acceder al nivel 1 de entrenador de fútbol y no sabes qué te van a exigir? La parte física suele incluir velocidad, resistencia, salto, flexibilidad y lanzamiento de balón medicinal, aunque el proceso también puede incorporar una prueba técnica y variar según la comunidad autónoma o la federación organizadora.
Lo esencial para llegar preparado a la prueba de acceso
- 50 metros para valorar la velocidad de desplazamiento.
- 2.000 metros como prueba principal de resistencia aeróbica.
- Salto vertical y flexibilidad para medir potencia y movilidad.
- Balón medicinal de 5 kg para hombres y 3 kg para mujeres.
- En la vía oficial también existe una prueba técnica de fútbol.
Qué pruebas físicas se piden realmente en el nivel 1
Lo primero es distinguir entre dos caminos que a menudo se mezclan. El acceso al título oficial de Técnico Deportivo en Fútbol incluye una prueba específica con una parte física y otra técnica. En cambio, los cursos federativos de nivel 1 pueden aplicar su propia convocatoria y no siempre utilizan exactamente el mismo formato.
La referencia estatal recogida en el Real Decreto 320/2000 establece cinco ejercicios físicos. El objetivo no es comprobar si el aspirante tiene nivel profesional, sino confirmar que posee la condición mínima para seguir una formación práctica y participar con seguridad en sesiones de entrenamiento.
| Ejercicio | Hombres | Mujeres | Qué valora |
|---|---|---|---|
| 50 metros | Menos de 8 segundos | Menos de 8,5 segundos | Velocidad |
| 2.000 metros | Menos de 10 minutos | Menos de 12 minutos | Resistencia |
| Salto vertical | Al menos 45 cm | Al menos 35 cm | Potencia de piernas |
| Flexibilidad | Al menos 30 cm | Al menos 35 cm | Movilidad del tronco y piernas |
| Lanzamiento de balón medicinal | Más de 6 m con balón de 5 kg | Más de 6 m con balón de 3 kg | Potencia muscular general |
Estos valores deben tomarse como una referencia normativa, no como una garantía de que todas las convocatorias actuales serán idénticas. Antes de entrenar con una tabla concreta, yo revisaría siempre las bases publicadas por el centro, la federación territorial o la administración educativa responsable.
Cómo es cada ejercicio y dónde suelen aparecer los problemas
Velocidad en 50 metros
Se realiza en línea recta, sobre una superficie regular y buscando el menor tiempo posible. Parece una distancia sencilla, pero los primeros metros tienen mucho peso. Una salida desequilibrada, mirar hacia atrás o frenar antes de cruzar la línea puede arruinar un intento que estaba bien preparado.
Para entrenarla, recomiendo combinar aceleraciones de 10 a 30 metros con dos o tres carreras de 50 metros, siempre con descansos amplios. La velocidad no se mejora corriendo agotado, sino repitiendo gestos rápidos con buena técnica.
Resistencia en 2.000 metros
La prueba exige mantener un ritmo constante. Para alcanzar 10 minutos hay que correr aproximadamente a 5 minutos por kilómetro; para completar 12 minutos, el ritmo medio es de 6 minutos por kilómetro.
El error más habitual es salir demasiado rápido. En mi experiencia, funciona mejor comenzar de forma controlada, mantener un ritmo estable durante el primer kilómetro y reservar algo de capacidad para acelerar en los últimos 400 metros.
Salto vertical
Este ejercicio mide la capacidad de producir fuerza rápidamente con las piernas. No depende solo de tener una buena musculatura. La coordinación del balanceo de brazos, la flexión previa y la extensión completa pueden marcar varios centímetros.
Dos sesiones semanales con saltos verticales, sentadillas y zancadas suelen ser suficientes para progresar sin sobrecargar las rodillas. La calidad importa más que acumular muchas repeticiones.
Flexibilidad en flexómetro
El aspirante se coloca descalzo y flexiona el tronco sin impulso, llevando las manos entre las piernas hacia atrás. La medición exige movilidad de la cadena posterior, especialmente de isquiotibiales, cadera y zona lumbar.
No conviene intentar ganar centímetros con rebotes justo antes del examen. Los estiramientos suaves después de calentar y el trabajo progresivo de movilidad ofrecen mejores resultados y reducen el riesgo de lesión.
Lanzamiento de balón medicinal
El balón se lanza hacia delante desde una posición estable. La fuerza nace de la coordinación entre piernas, cadera, tronco y brazos, por lo que lanzar únicamente con los hombros suele limitar bastante la distancia.
Practicar con un balón de peso similar al oficial ayuda a familiarizarse con la sensación real. No aconsejo utilizar cargas mucho mayores, porque pueden cambiar la técnica y provocar molestias en hombros o espalda.
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La parte física no es toda la prueba de acceso
Para obtener la calificación de apto en la vía oficial no basta con superar los ejercicios físicos. La prueba se divide en dos partes obligatorias: condición física y destrezas específicas de fútbol. Si se falla un ejercicio de la primera parte, no se supera ese bloque.
La parte técnica suele organizarse como un circuito con acciones como pase largo, conducción, controles, regates, golpeos y lanzamientos a puerta. En el modelo estatal de referencia, el circuito debe completarse en un tiempo máximo de 3 minutos y alcanzar una valoración media mínima de 5 puntos.
Esto cambia la forma de prepararse. Un candidato puede tener una buena marca en los 2.000 metros y quedarse fuera por una conducción deficiente o por perder demasiado tiempo en los controles. Yo repartiría el entrenamiento entre un 60 % de trabajo físico y un 40 % técnico si la convocatoria incluye ambas partes.
La superación de las pruebas específicas tiene, según esa regulación, una vigencia de 18 meses. Aun así, conviene comprobar la convocatoria concreta, sobre todo si se pretende matricularse en otra comunidad autónoma o en una edición posterior.
Cómo prepararse durante las semanas previas
Con una base deportiva normal, un periodo de 4 a 6 semanas suele permitir familiarizarse con los ejercicios y corregir los puntos débiles. Quien parte de cero debería ampliar el plazo y evitar aumentos bruscos de volumen, especialmente en carrera y saltos.
Propuesta semanal sencilla
- Día 1: aceleraciones de 10, 20 y 30 metros, seguidas de técnica de carrera.
- Día 2: carrera continua de 25 a 35 minutos a ritmo cómodo.
- Día 3: descanso o movilidad suave.
- Día 4: series de 400 a 800 metros para acercarse al ritmo de los 2.000 metros.
- Día 5: saltos, fuerza básica y lanzamientos con balón medicinal.
- Día 6: circuito técnico con balón y una simulación parcial.
- Día 7: descanso completo.
La última semana no es momento de demostrar nada. Reduciría el volumen entre un 30 % y un 40 %, manteniendo algunos esfuerzos breves para conservar sensaciones de velocidad. Llegar descansado suele aportar más que realizar una sesión dura el día anterior.
También probaría con antelación el calzado, la superficie y el sistema de medición. Un cronómetro manual, una pista con desnivel o unas zapatillas nuevas pueden alterar mucho el resultado respecto a los entrenamientos.
Errores que pueden dejarte fuera aunque estés en forma
El primer fallo es entrenar solo la resistencia porque parece la prueba más exigente. Los cinco ejercicios deben superarse, así que una mala flexibilidad o un lanzamiento insuficiente puede tener el mismo efecto que no alcanzar el tiempo de carrera.
El segundo error consiste en ensayar siempre sin presión. La prueba oficial puede conceder una sola oportunidad por ejercicio, de modo que conviene realizar al menos dos simulaciones completas, respetando los descansos y el orden indicado en la convocatoria.
Otro problema frecuente es ignorar la salud. Si existe dolor persistente, una lesión reciente, mareos o antecedentes cardíacos, lo sensato es solicitar valoración médica antes de intensificar la preparación. Un certificado de aptitud puede ser un requisito administrativo, pero también es una protección para el propio aspirante.
Por último, no confundas aprobar el acceso con estar preparado para dirigir una sesión. El nivel 1 forma para el trabajo inicial con futbolistas y exige aprender a organizar tareas, corregir gestos y controlar cargas. La condición física ayuda, pero la capacidad de enseñar y cuidar al jugador pesa tanto como la marca del cronómetro.
La mejor marca es llegar con margen y conocer tu convocatoria
Mi recomendación es no preparar estas pruebas para aprobar por un segundo o por un centímetro. Intenta llegar con un margen razonable, por ejemplo correr los 2.000 metros entre 20 y 30 segundos por debajo del límite y superar el salto o el lanzamiento con comodidad.
Comprueba la convocatoria oficial, confirma si se trata de la vía académica o federativa y entrena tanto la parte física como el circuito técnico cuando sea obligatorio. Con una preparación progresiva, descanso y una revisión médica si la necesitas, el reto deja de ser una incógnita y se convierte en una serie de objetivos concretos.