Cuando José Luis Mendilibar llegó al Sevilla en marzo de 2023, el equipo estaba más cerca de los problemas de LaLiga que de una final europea. En pocos meses cambió el rumbo del vestuario, eliminó a rivales de primer nivel y conquistó la Europa League ante la Roma. Su historia también incluye el título de la Conference League con Olympiacos y una nueva participación en la Europa League durante la temporada 2026/27.
La trayectoria europea de Mendilibar se explica con tres grandes momentos
- Sevilla 2023 ganó la Europa League tras superar a Roma en los penaltis.
- Su impacto comenzó en marzo, cuando el equipo luchaba por alejarse del descenso.
- Manchester United y Juventus fueron los grandes obstáculos antes de la final.
- Olympiacos 2024 conquistó la Conference League, el primer gran título europeo del club griego.
- En 2026/27, Mendilibar dirige al Olympiacos en la fase liga de la Europa League.

La relación de Mendilibar con la Europa League comenzó en Sevilla
La participación más importante de Mendilibar en la Europa League llegó con el Sevilla en la temporada 2022/23. El técnico vasco sustituyó a Jorge Sampaoli en marzo, cuando el conjunto andaluz atravesaba una situación complicada en la competición doméstica.
Su debut europeo con el Sevilla fue especialmente exigente. El equipo se enfrentó al Manchester United en los cuartos de final y terminó ganando la eliminatoria con un marcador global de 5-2. Para mí, ese cruce explica mejor que cualquier discurso la transformación del equipo: pasó de sufrir ante el rival inglés a dominarlo con personalidad en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Después llegó la Juventus en semifinales. El Sevilla empató 1-1 en Turín y ganó 2-1 tras la prórroga en casa. Mendilibar había convertido una plantilla irregular en un bloque competitivo, capaz de resistir los malos momentos y aprovechar los detalles decisivos.
El cambio que devolvió la confianza al Sevilla
Mendilibar no necesitó revolucionar cada aspecto del juego. Su primera tarea fue hacer que los futbolistas entendieran con claridad qué debían hacer. Apostó por una estructura sencilla, amplitud en ataque y presión en campo contrario, con la intención de que el equipo jugara más tiempo cerca del área rival.
Su fama de entrenador del 4-4-2 directo simplifica demasiado su propuesta. El propio técnico ha explicado que prefiere jugar abierto, atacar los espacios y anticiparse a los duelos en lugar de correr sin orden. Esa diferencia es importante: el fútbol de Mendilibar puede ser vertical, pero no depende únicamente de lanzar balones largos.
También recuperó a jugadores que estaban lejos de su mejor nivel. La confianza en futbolistas como Yassine Bounou, Jesús Navas, Lucas Ocampos y Youssef En-Nesyri resultó decisiva. En mi opinión, el mayor mérito del entrenador fue crear un entorno en el que los veteranos volvieron a sentirse importantes y los demás aceptaron tareas muy concretas.
Los partidos que construyeron el título de 2023
El camino del Sevilla tuvo tres eliminatorias muy distintas. Cada una muestra una faceta del trabajo de Mendilibar y ayuda a entender por qué aquella campaña no fue una simple cuestión de suerte.
| Ronda | Rival | Resultado | Qué significó |
|---|---|---|---|
| Cuartos de final | Manchester United | 5-2 global | Reacción tras un 0-2 inicial y victoria contundente en Sevilla. |
| Semifinales | Juventus | 3-2 global | Resistencia, concentración y capacidad para decidir en la prórroga. |
| Final | Roma | 1-1 y 4-1 en penaltis | Gestión emocional y acierto en una tanda de máxima presión. |
La final de Budapest, disputada el 31 de mayo de 2023, empezó mal para el Sevilla. Paulo Dybala adelantó a la Roma, pero el conjunto español empató en la segunda parte con un gol en propia puerta de Gianluca Mancini. El marcador no se movió durante la prórroga y el campeón tuvo que decidirse desde los once metros.
Ahí aparecieron dos decisiones relevantes. Mendilibar introdujo a Suso y Erik Lamela al descanso para aumentar la creatividad, mientras que Bounou detuvo dos lanzamientos en la tanda. Gonzalo Montiel marcó el penalti definitivo y el Sevilla levantó su séptima Europa League, manteniendo su pleno de victorias en las finales del torneo.
La UEFA registró además un dato histórico. Con 62 años y 78 días, Mendilibar se convirtió en el entrenador más veterano en ganar la competición. El récord es llamativo, aunque para mí su importancia real está en otro punto: consiguió el título después de hacerse cargo del equipo a mitad de temporada.
Por qué su método funciona especialmente bien en Europa
Las eliminatorias europeas castigan la indecisión. Mendilibar suele ofrecer a sus equipos una identidad fácil de reconocer, algo que ayuda cuando el rival tiene más presupuesto o mayor calidad individual. Los jugadores saben cuándo presionar, dónde buscar la segunda jugada y cómo ocupar las bandas.
Otro factor es su gestión del vestuario. El entrenador evita presentar una final como un acontecimiento completamente distinto. Prefiere mantener rutinas, reducir el ruido externo y preparar el partido con la misma seriedad que cualquier otro. Esa actitud puede parecer sencilla, pero en noches europeas la estabilidad emocional marca diferencias.
Su fútbol también tiene límites. Un equipo demasiado directo puede perder control si no gana los rechaces, y la presión alta exige una buena condición física. Por eso no creo que exista una fórmula automática llamada “método Mendilibar”. El sistema funciona cuando la plantilla entiende los esfuerzos colectivos y tiene delanteros capaces de transformar pocas ocasiones en goles.
Olympiacos demuestra que su éxito europeo no fue casualidad
En febrero de 2024, Mendilibar asumió el banquillo del Olympiacos y volvió a tomar un equipo con expectativas altas y una temporada irregular. Esta vez no ganó la Europa League, sino la Conference League, una competición diferente dentro del mapa continental.
El Olympiacos eliminó al Fenerbahçe en los penaltis, superó al Aston Villa por un contundente 6-2 global en semifinales y derrotó a la Fiorentina por 1-0 tras la prórroga en la final de Atenas. El gol de Ayoub El Kaabi en el minuto 116 dio al club griego su primer gran título europeo.
La diferencia entre ambos trofeos debe quedar clara. Mendilibar ganó la Europa League con el Sevilla en 2023 y la Conference League con el Olympiacos en 2024. Son logros relacionados, pero no equivalentes. Confundirlos lleva a interpretar mal su trayectoria y a atribuirle al técnico un título que pertenece a otra competición.
En la temporada 2026/27, el entrenador vuelve a estar vinculado directamente con la Europa League. El Olympiacos quedó eliminado de la fase previa de la Champions League ante el NEC Nijmegen y pasó a la fase liga del segundo torneo continental. Su primer partido está previsto para el 16 de septiembre contra el Jagiellonia polaco.
Qué se puede esperar del Olympiacos en la Europa League 2026/27
El reto actual es distinto al de Sevilla. En 2023 Mendilibar tuvo que recuperar la confianza de un grupo golpeado; ahora debe mantener competitivo a un club que ya sabe lo que es ganar en Europa bajo su mando. La exigencia será mayor porque el Olympiacos llega como campeón de la Conference League y aparece entre los equipos con más experiencia de la fase liga.
El propio técnico ha señalado que necesita mejorar la circulación de balón, la defensa y el apoyo a El Kaabi. Esa observación resulta útil porque muestra que Mendilibar no se conforma con repetir el pasado. El equipo tendrá que adaptarse a rivales de estilos diferentes y a un calendario europeo con ocho partidos en la fase liga.
Mi pronóstico es prudente. El Olympiacos tiene argumentos para competir por los puestos de acceso a las eliminatorias, pero la fase liga no permite relajaciones y el mercado de fichajes puede alterar la plantilla. La continuidad del bloque, la salud de los jugadores importantes y la capacidad para controlar los partidos serán más determinantes que cualquier etiqueta asociada al entrenador.
La huella europea que deja Mendilibar hasta 2026
La historia de Mendilibar en Europa se resume mejor hablando de transformaciones rápidas que de una carrera construida durante décadas en torneos UEFA. Con el Sevilla convirtió una crisis deportiva en una conquista de la Europa League. Con el Olympiacos repitió la fórmula y alcanzó el primer título europeo de la historia del club griego.
Por eso su nombre aparece unido a la Europa League, aunque su recorrido incluya también la Conference League y una nueva oportunidad con el Olympiacos. La lección que extraigo es clara: su mayor virtud no consiste en prometer un estilo espectacular, sino en conseguir que un equipo crea en un plan sencillo justo cuando la presión competitiva es más alta.