Cuando un entrenador trabaja junto a Pep Guardiola, dirige en varios continentes y después se incorpora a una selección nacional, es lógico preguntarse cuánto cobra realmente. En el caso de Juanma Lillo, la respuesta exige separar los datos publicados hace años de las cifras actuales, que no son públicas. Aquí explico qué cantidades están documentadas, por qué algunas fueron discutidas y qué se sabe de su situación profesional en 2026.
La cifra actual no está publicada y los datos históricos deben leerse con cautela
- Sueldo actual: no existe una cifra oficial pública sobre lo que cobra Lillo con la selección de México.
- Millonarios: en 2014 se difundieron 1.790 millones de pesos colombianos al año, unos 149 millones mensuales.
- Dato discutido: varios medios señalaron que aquella cantidad pudo estar inflada hasta cinco veces.
- Manchester City: su contrato como asistente de Guardiola terminó, pero el club nunca publicó su salario.
- Referencia antigua: en 2004 se habló de unos 150.000 euros netos en el Ciudad de Murcia.

Cuánto cobra Juanma Lillo según los datos disponibles
La respuesta más honesta es sencilla: no se conoce su sueldo actual. Desde agosto de 2026, Lillo forma parte del cuerpo técnico de Rafael Márquez en la selección mexicana como auxiliar técnico, pero la Federación Mexicana de Fútbol no ha hecho público su contrato ni la remuneración individual de cada integrante.
La cifra más concreta asociada a su carrera apareció durante su etapa en Millonarios de Bogotá. Según publicó El Tiempo, el entrenador habría percibido 1.790 millones de pesos colombianos anuales, equivalentes a unos 149 millones al mes en aquel momento. Ese dato se presentó como parte de un coste de personal técnico mucho más amplio y no como una nómina oficial auditada.
| Etapa | Cifra difundida | Nivel de certeza |
|---|---|---|
| Ciudad de Murcia, 2004 | Aproximadamente 150.000 euros netos por temporada | Referencia periodística histórica |
| Millonarios, 2014 | 1.790 millones de pesos colombianos al año | Cifra publicada y posteriormente discutida |
| Manchester City, 2020-2025 | No publicado | Sin dato oficial |
| Selección de México, 2026 | No publicado | Sin desglose contractual público |
Por eso, no presentaría ninguna cantidad como el sueldo definitivo de Juanma Lillo. Lo correcto es hablar de estimaciones históricas, no de un salario vigente confirmado.
Por qué la cifra de Millonarios generó tanta polémica
El problema no fue solo la cantidad, sino también la forma en que se difundió. En Colombia existía una especial sensibilidad alrededor de los salarios de entrenadores y futbolistas por motivos de seguridad, y la información publicada provocó preocupación en el entorno del técnico.
Además, el propio caso tuvo una dimensión financiera. El coste total del cuerpo técnico español de Millonarios se situaba, según aquella información, en 4.874 millones de pesos colombianos al año, sin incluir premios. Dentro de esa suma estaban el salario de Lillo, los ayudantes y otros cargos de la estructura deportiva.
El Espectador recordó años después que la cantidad divulgada sobre el entrenador habría sido multiplicada por cinco respecto a la cifra real. También explicó que Millonarios mantuvo una disputa con la DIAN relacionada con pagos efectuados en moneda extranjera y con la residencia fiscal del personal español.
Mi lectura es que aquella cifra sirve para entender la dimensión del proyecto de Millonarios, pero no para afirmar con seguridad cuánto cobró Lillo. Cuando un número procede de fuentes anónimas, aparece en moneda local y después es cuestionado públicamente, conviene etiquetarlo como dato periodístico, no como hecho cerrado.
El salario de un asistente no se puede comparar directamente con el de un entrenador principal
Una confusión habitual consiste en comparar el sueldo de Lillo en el Manchester City con el de Pep Guardiola o con el de un entrenador titular de LaLiga. Son funciones distintas. Un asistente de primer nivel puede tener una remuneración elevada, pero normalmente no controla el presupuesto del club ni asume toda la responsabilidad pública y contractual del primer entrenador.
En el City, Lillo trabajó como asistente de Guardiola en dos periodos. El club confirmó que se incorporó en 2020, se marchó en 2022 para dirigir al Al-Sadd y regresó en 2023. Manchester City anunció después la salida de ambos asistentes al finalizar sus contratos, sin publicar cantidades económicas.
El valor de Lillo no depende únicamente de la presencia en el banquillo. Aporta análisis táctico, experiencia como primer entrenador y una relación de confianza con Guardiola que comenzó cuando dirigió a Pep en Dorados de Sinaloa. En mi opinión, esa combinación explica mejor su cotización que cualquier lista de títulos personales.
- Entrenador principal: decide la alineación, la estrategia general y responde ante la directiva y los medios.
- Auxiliar técnico: prepara sesiones, analiza rivales y participa en la toma de decisiones del cuerpo técnico.
- Consultor o especialista: puede trabajar por proyecto, con honorarios variables y menos exposición pública.
También influyen los bonus, los premios por objetivos, la vivienda, los viajes, los impuestos y la duración del contrato. Dos técnicos con responsabilidades parecidas pueden terminar cobrando cantidades muy diferentes.
Qué aporta Lillo al nuevo cuerpo técnico de México
La Federación Mexicana confirmó a Lillo como uno de los auxiliares de Rafael Márquez dentro del proyecto que acompañará a México en el ciclo 2026-2030. El grupo también incluye a Andrés Guardado, Vidal Paloma, Xabier Mancisidor y Pol Lorente, con funciones diferenciadas en análisis, metodología, portería y preparación física.
Su experiencia encaja especialmente bien en un proyecto de selección porque ha trabajado en España, México, Colombia, Japón, China, Catar e Inglaterra. No se trata solo de conocer sistemas de juego. En una selección, el cuerpo técnico dispone de pocos días para transmitir conceptos y necesita convertir muchas ideas en mensajes claros.
Ese tipo de responsabilidad puede elevar la valoración de un asistente, pero no permite calcular su nómina. La Federación puede pagar una cantidad fija, añadir primas por partidos o resultados y cubrir gastos de residencia y desplazamiento. Sin el contrato, cualquier cifra concreta sería especulación.
Cómo interpretar las estimaciones sin caer en errores
Para analizar el sueldo de un entrenador conviene revisar cuatro puntos antes de convertir una cifra en titular. Es un método que aplico siempre porque evita mezclar cantidades que pertenecen a épocas y sistemas fiscales completamente distintos.
- Comprobar la fecha: 150.000 euros de 2004 no se pueden comparar directamente con una cantidad de 2014 o 2026.
- Distinguir neto y bruto: el dato del Ciudad de Murcia se presentó como neto, mientras que la cifra colombiana no aclara con precisión la carga fiscal.
- Separar salario y coste total: el presupuesto de todo un cuerpo técnico no equivale a lo que cobra el entrenador.
- Buscar confirmación oficial: una filtración periodística puede orientar, pero no sustituye un contrato o una declaración del club.
- Revisar los complementos: primas, vivienda, transporte e indemnizaciones pueden alterar mucho el valor final.
El error más frecuente es convertir una estimación antigua en una supuesta cifra actual. En el caso de Lillo, no hay base sólida para afirmar que cobre una cantidad concreta en México ni que mantenga las condiciones económicas de sus etapas anteriores.
La cifra que conviene llevarse sobre Juanma Lillo
Si se busca una respuesta breve, sería esta: el sueldo actual de Juanma Lillo no es público. La referencia más detallada corresponde a Millonarios en 2014, con 1.790 millones de pesos colombianos anuales según una publicación de la época, pero ese dato fue cuestionado y no debe presentarse como definitivo.
Su trayectoria junto a Guardiola, Sampaoli y ahora Rafael Márquez demuestra que su valor profesional está ligado a la capacidad de aportar ideas, experiencia y lectura del juego desde el cuerpo técnico. Para conocer su remuneración real en 2026 habría que esperar a una comunicación oficial o a documentos contractuales fiables, algo que por ahora no existe.